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Isla a isla

Jun 6, 2015

En el espíritu de todo aquello que esperamos que signifique y represente este blog, hemos construido un puente entre dos de nuestros poemas. Un gesto simbólico que apunta al puente de nuestra amistad, el puente de nuestra escritura hacia la Cuba del pasado, el puente de nuestra imaginación que se extiende hacia la Cuba del futuro, el puente que abarca nuestras memorias y nuestros miedos, el puente que esperamos que alcance y conecte a todos aquellos lectores que han vivido, dolido, y soñado en cubano. Abrazos, Ruth y Richard.

La isla inalcanzable, para Ruth Behar (por Richard Blanco)

y

La isla que compartimos, para Richard Blanco (por Ruth Behar)

Ruth, todavía pienso en la luz de tu portal
como la luna llena que arrojaba un halo en la bruma
del frío aire anoche, y los robles descubiertos que
se ramificaban en el cielo como nervios
que casi tocaban las estrellas congeladas;
los gabletes rosados de tu casa victoriana
se quejaban de otro invierno y tú
presa en Ann Arbor practicando
mambo frente a la chimenea. Sigo el paso
de tus zapatos rojos al ritmo de la conga
y los golpes del bongó que alejaron tu cuerpo, pero
no tu vida, de la nieve que cubre
tus ventanas por fuera, a dos mil
quinientos kilómetros de Cuba. Todavía saboreo el cafecito
que me brindaste, el pedazo de flan casero
que flota en azúcar quemada como los cuentos
que me contaste no puedes terminar de escribir,
no importa cuántas veces viajes a través
del tiempo de vuelta a La Habana para robarte
todas las memorias que a ti te robaron.

* * *

Querido Richard, esos zapatos rojos han sobrevivido caminatas en la suave lluvia tibia y también largas noches de baile en Cuba. No es que en estos días camine mucho en la lluvia ni baile tanto en Cuba. Me choca decirlo: los años empiezan a pesarme un poco. Tienes razón, detesto la nieve, le tengo pavor al invierno, pero mi casa está en el gélido norte. Quisiera tener una chimenea. Me gustó que me regalaras una chimenea en tu poema, para darme calor.

Ya casi nunca hago flan ni cafecitos. Dejé el azúcar y la cafeína. ¿Qué pena, no? Mi pobre casa victoriana está más llena de cosas que cuando viniste a visitarme hace tiempo. Tengo miedo de morir repentinamente y que todos los dolientes se queden boquiabiertos ante los escombros que habito. Regados por todas partes hay libros sin leer, cuentos que no he terminado de escribir. Culpemos al hecho de que perdí un país cuando era pequeña. Vivo con una maleta junto a mi cama. Estoy lista para irme en cualquier momento. Mi hogar es ninguna parte. Mi hogar es cualquier lado.

* * *

Claro, quién no perdonaría tus robos,
tan sólo quieres ponerle caras a los nombres
tallados en las lápidas de tu familia
en Guanabacoa, caminar sobre la Calle Aguacate
y hacer como si te encontraras con el abuelo
que nunca pudiste ver en su tienda de encajes para almorzar juntos,
o rezar el Kadish como tu madre
en la sinagoga del Vedado, pararte
en los escalones como alguna vez lo hiciste
en una fotografía que no recuerdas haber tomado.
Confieso que me diste lástima, tratando todavía de llegar
a esa isla inalcanzable dentro de la isla
que aún llamas tu hogar.

* * *

Tienes razón, durante años viajé a la Habana a robar todas las memorias que me habían robado. Busqué a esta niña linda que nació de día y que quiere que la lleven a la dulcería…, como en la canción de cuna que mi madre me cantaba. Esa niña que alguna vez fui, que posaba con gusto para la cámara. Debió haber sabido que perdería su infancia. Ya podía vislumbrar la mujer que volvería algún día, con los ojos demasiado tristes al sonreír.

Incontables visitas a la Calle Aguacate donde vivía Mami, pero ya sin aguacates desde hace tiempo, y a la Calle Oficios donde vivía Papi, mirando los barcos ir y venir, soñando algún día escapar de la pobreza, sin saber que lo haría tan pronto. Incontables visitas a la tienda chiquita de mi abuelo, de la que no queda ni rastro, pero te juro que todavía puedo ver a Zeide cortando metros de encaje para el vestido de novia de una virgen. Incontables visitas a la sinagoga del Patronato, aunque soy tan mala para rezar. Incontables visitas a nuestro viejo apartamento en el Vedado, a media cuadra, con ganas de ver una y otra vez el sofá y la mesa y sillas y la humilde cama que dejaron atrás Papi y Mami mientras la nueva dueña me dice: “Cuéntale a tus padres que hemos cuidado bien de todo”. Incontables visitas a las higueras que hasta una niña con un vestido de fiesta con vuelo podía escalar. Incontables visitas para llevar piedras a las almas judías descansando bajo la sombra de las palmeras en Guanabacoa por el resto de la eternidad.

Incontables visitas a un espejismo. Con los ojos tan llenos de fantasías. Tan lastimosa, como bien dices Richard querido.

* * *

Mi Ruti, pensé que ya había terminado
con Cuba, harto de responder incógnitas,
pero ya no estoy tan seguro. Quizá si regreso
una sola vez más, y camino por los campos de caña
que mi padre alguna vez segó, manejo por la calle
donde mi madre vendía guayabas
para pagar mis libros de texto, me siento en el portal
de la casa de mi abuela, y la imagino todavía
en la cocina haciendo arroz con leche–
quizá entonces te tenga una respuesta
para cuando, como anoche, me preguntes: ¿Te mudarías
a Cuba? ¿Te morirías allí?

* * *

Las ansias por nuestra Cuba han comenzado. Quieren componer nuestro país. Arreglar las calles. Componer las tuberías. Arreglar los cables de telefonía. Juntar los fragmentos rotos de nuestras memorias. Juntar los pedazos rotos de nuestros corazones. Convertirlo todo en arte para vender en Sotheby’s. Tu abuela ya no puede hacer arroz con leche en su cocina de Cienfuegos. Es un Starbucks. Esos campos altos de caña que tu padre alguna vez segó han dado paso a más Trump Towers. El camino donde tu madre vendía sus guayabas dulces es una súper carretera de cuatro carriles. Los ómnibus de Havantur pasan volando para entregar sus turistas aburridos a las cadenas de hoteles Hilton.

Me digo a mi misma que soy boba y nostálgica. Cuba se debe convertir en un país como cualquier otro. Cuba tiene que ser un país cualquiera. Cuba no puede continuar siendo una urna de memorias para siempre. Y sin embargo, quiero creer que la isla que compartimos siente nuestra ausencia. Nos extraña. Quiero creer que la isla todavía desea saber nuestra respuesta: ¿Te mudarías a Cuba? ¿Te morirías allá? ¿Qué piensas tú, Richard? ¿Que una visita más nos ayudaría a decidir?

Te llevaré a la Habana que fue mía. Me llevarás al Cienfuegos que fue tuyo. Acercaremos los oídos a la tierra roja de nuestra Isla. Para escuchar si todavía nos llama.

21 responses to “Isla a isla”

  1. Hacerse de más.
    Tiradas a cuartos
    para echar los espantos a la calle.
    Responde
    la gracia que enlaza la ristra,
    al pegar las hebras
    en pos del alcance del hilo.
    Intenta ver
    y escucha.
    El gasto corre,
    en satisfacción de reclamos,
    a hacerse de más
    y acceder a la ciudad,
    por el crepitar de los hierros.
    Las elevaciones dejan correr,
    si son evidentes las citas,
    el cobro del peaje por los hinojos.
    Ya estás en la ciudad.
    Te falta.
    No confundir la brisa.
    No es el Egipto,
    aunque el agua puede ser escasa.
    Molesta,
    de tan fuerte,
    el deseo,
    las rondas de los 20.
    Asaltan las puestas del sol, canciones.
    Necesario es brincar la varilla
    por la mirada en los espejeantes ojos
    y hacer responsable al hombro,
    de las mierdas de los gorriones en el pelo,
    de la presencia de la piel.
    Y que los fantasmas,
    de la mitad del medio,
    penetren en la ciudad
    y
    en ti.
    Juan Francisco González-Diaz

  2. Alexis says:

    Excellent! thank you very much Excelente Muchisimas gracias!

  3. Barbara Mautone Robidoux says:

    Thank you please continue this conversation in poetry.

  4. Jose L. Varela-Ibarra says:

    Wish you the best. Les deseo éxito.

  5. Bridgette says:

    esta conversación me conmovió en maneras que aun no comprendo. Thank you.

  6. Sobre la Nueva Poesía y La Industria Cultural

    …he estado trabajando en mi escritura, para darle terminación a dos libros diferentes y muy relacionados, relacionados por que de un modo u otro mis ideas literarias son las mismas lo único que están expresadas de diferentes maneras compositiva, en lo literario y en el diseño visual de cada texto y la composición general de cada pagina.
    Quizas dos libros ala vez parezca demasiado empeño o un acto de soberbia. No se, yo soy un poeta del montón, un obrero de la escritura para comunicare con el mundo inmediato y mas cercano, el mundo de los seres humanos, llenos de contradicciones y también de sangre. Miami necesita un nuevo tipo de poeta si la poesía quiere sobrevivir a la crisis que representa esta ciudad y su ritmo de vida y la legada al mundo literario tradicional del mundo de las informática y la electrónica.

    Hay un mundo audio visual en expansion que ha destronado de una vez y para siempre la acción y la necesidad de la lectura en libros de papel impresos.

    Ya la acción de leer ha cambiado definitivamente.

    Por esto, este experimento que como obra en desarrollo estoy realizando desde hace un año. Escribir dos libros de arte poética desde dos visiones de una realidad y a la misma vez, me ha centrado y me ha colocado de lleno en el aqui y el ahora. Cada minuto de escritura y revisión es una fiesta del auto reconocimiento y la voluntad para ser autocrítico y saber defender lo que de poetas por instinto nos viene al alma.

    No estoy intentando escribir grandes libros de poesía. Estoy intentando descubrir nuevas maneras de expresar lo que siento y la vez poder decirlo de manera agradable he interesante para que exista un puente, un medio de comunicación, una comunicación.

    Me gusta escribir y en la industria cultural contemporánea se debe de ademas del gusto y el placer-motivación fundamental en mi obra-se debe escribir con la intención de crear un producto artístico sujeto a las leyes del mercado y comprender ademas los mecanismos de promoción y autopromoción……

    Nilo Julián González Preval
    Poeta cubano y artista de la plástica.
    Vive y trabaja en Miami, Florida , USA

  7. alina tomas says:

    Los leo mientras un alarido mudo desgarra mi corazon cubriendolo con un llanto viejo y persistente que dura 53 anos. Algun dia terminara? Yo tambien estoy cansada. Cansada de tanto anhelar, sonar, imaginar una Cuba que solo existe en la memoria de una ninez congelada. Cansada de no poder extirpar a esa isla de mis entranas. Me gusta creerme limpia de espantos, sin embargo no es asi. El espanto de saber que la patria que un dia sone, nunca sera, o no alcanzare a ver, es un pesar, que la nina que aun soy, no logra del todo aceptar.

  8. Carmen Díaz says:

    PREMONICION
    Homenaje a César Vallejo

    Ni en jueves, ni en Paris con aguacero,
    ni en Bogotá, ni en Londres con neblina,
    seguro he de morir en mi cocina
    mirando por la puerta los luceros;

    Bebiéndome el café del desespero,
    oyendo las canciones de Sabina,
    llenándome, de humo y nicotina,
    penando por noticias del cartero.

    El tonto que se sienta en la colina
    es mi hermano de sangre, compañero
    del que el violín tocando desafina.

    Por eso en mi sepelio, con sordina,
    como en New Orleans, yo que toquen quiero,
    y un juglar, que recite Sonatina.

    (“Solo Sonetos” – Arrebol Editores, España)

  9. mary veber says:

    Thank you friends for the beautiful post. I just got back from the island 10 days ago and to say this post is timely is an understatement. Being 57 years old nostalgia has come a calling with a fierceness I have never experienced. Memories deeply buried are at its surface (and I don’t know what to do about it) If you have not heard “Puente” by Ricardo Arjona I urge you to take a listen. (youtube) there are several versions, the best is the one he is looking at a movie projector. Thank you for your post, TODOS volveremos a despertar.

  10. Edel Morales says:

    Pisos húmedos

    Vuelves a estar en los pisos húmedos de la casa lejana
    de donde en verdad nunca has partido.
    En su florescencia de marzo
    los altos mangos iban también en esos viajes,
    picoteaban las aves tu café de las seis en el patio de lajas,
    era la sonrisa de tu hermana lo que iluminaba las postales
    y recogía en los espejos el humo del padre,
    los silencios de la madre, la ausencia de Miguel.
    Todo iba contigo por el mundo.
    Todas las cosas simples
    donde aprendiste a encontrar tu nombre.
    Todo iba contigo en esos viajes.
    Vuelves a estar luego de veinte años en los pisos húmedos
    de Masó 151 —que no es avenida al mar—sino calle que termina
    en el agrio movimiento de las vegas de tabaco.
    Todo lo que en este tiempo has visto
    era hermoso y extraño: los distintos lenguajes de los hombres,
    el gozo de tocar las nubes y vivir la paz del cielo,
    los cuerpos que se ofrecían gustosos y sueltos
    en las escaleras de los night clubs.
    Todo se te oculta frente a la claridad de este instante.
    Vuelves a estar en el tono azul de los cuadros de familia
    y ya sabes qué significa partir,
    qué te esperaba más allá de las fantasías de neón,
    qué encontrarás en las próximas ciudades.
    Toda esa belleza extraña y ajena, toda esa sabiduría
    —y la iluminación que pudiste gozar en los sitios lejanos—
    entraba en ti para que reconocieras la humedad de estos pisos.
    Pero no culpes al mundo por eso: sin el placer y el dolor
    que en tus manos pusieron estos largos veinte años
    nada hubiese sido claramente tuyo,
    nunca hubieses podido decir: por encima de todas las cosas
    el tono azul de los cuadros de familia,
    la florescencia de marzo sobre las aves del patio.
    Todo se te oculta frente a la claridad de este instante.
    Y aún así, vuelves a estar de espaldas a la puerta,
    vuelves a escuchar tu adiós en los pisos húmedos,
    vuelves a buscar en nuevos viajes esta casa lejana
    de donde en verdad nunca has partido.

  11. Deseo agradecer por la iniciativa de este puente entre cubanos y permitir sumarme a este homenaje a la hermosa isla de nuestros sueños y recuerdos, gracias Ruth y Richard por la oportunidad.

    Qué decirte,
    tú sabes cuánto aprieta el pecho
    cuando desde la distancia
    la mente remonta el vuelo,
    alada como sinsonte
    posándose en la Palma Real.

    Te imaginas la suave brisa
    alborotando el cabello,
    mientras disfrutas de una playa
    tan hermosa como Varadero.

    Das besos furtivos a la novia
    mientras hacen planes para el futuro,
    sentado en el muro del malecón habanero,
    la luz intensa del faro del Morro
    hiere la noche, alumbrando el camino.

    Recorrer mi isla quisiera
    desde el hocico hasta la cola
    del durmiente caimán
    en el ardiente Mar Caribe.

    Llegar a sitios muy distantes
    pero preñados de recuerdos
    que afloran en mi memoria
    mientras escribo estos versos
    y mis ojos se humedecen
    por el lejano recuerdo.

    Ay mi Habana,
    la preciosa Habana
    de cantantes y trovadores
    de olores a ron, a tabaco
    a flores, a mulatas en celo
    que caminan contoneando la cintura
    endulzadas por la mieles del azúcar
    al vaivén de los tambores.

    A mi Cuba hermosa,
    la llave del golfo,
    la otrora capital del Caribe
    y hoy la cenicienta.

    ¿Cuándo regresare a mi barrio?

    En él quiero morir,
    no quiero abonar otro sitio
    quiero mi cuerpo se funda con la tierra
    que antes me vio nacer,
    allí descansar a la sombra de una ceiba
    en un prado cualquiera,
    iluminado por mi sol
    alumbrado por las estrellas
    mientras escucho
    el susurro del cañaveral
    y el trinar del sinsonte.

    ¿Hay música más placentera?

  12. Rafael Azcuy Gonzalez says:

    Sublime proyecto .Mucha cubania vive en vosotros. Ningún cubano bien nacido puede olvidar a su patria. Decía Napoleón que el amor a la patria era el sentimiento más fuerte y difícil de arrancar. Me encantaría poder colaborar con ustedes en ese poético, romántico y patriótico proyecto. Dios les bendiga pues son del bando de los que crean y construyen, como decía el Apóstol.
    Un abrazo fraterno de compatriota: Rafael Azcuy Gonzalez.

  13. Quiero saber si les llego mi mensaje de anoche, Rafael.

  14. Maria Nodarse says:

    Evocative and heart-wrenching.

  15. Jesus Suarez says:

    I love the writing….. it’s very vivid and sensual, the kind of sensuality that speaks to our Cuban souls. I have been travelling to Cuba since the beginning of 1996. I was born in the U.S to Cuban refugee Parents who were living in New York. I was taught by my parents that I too was Cuban…. and in the last 20 years, I keep getting taught by Cubans in Cuba that I am ” Un Americano or ” un Yuma”….how frustrating. I have been living in Cuba for the last 4 years and I continue to do so. I have traveled across the entire Island from one end to the other and continue finding new parts of it to make my own and new friends to cherish to better enrich my memories of that beautiful Palm covered Island. When I’m not staying in the apartment I rent in the Vedado district, I stay in ” La Habana del Norte” the city of Miami, the same city I have lived in since 1975. As a boy I could barely speak Spanish. I spoke it in the broken way that children who were born in “El Norte” knew how to speak it. Now my spanish is much more fluent, ” Lo hablas muy bien,” as I keep getting told in mild surprise once the people in Cuba realize that I wasn’t born there, that I come from the U.S. They don’t know what to make of it and to be very honest neither do I. It’s been a very rich and difficult experience to say the least. I wonder what is going to become of your website. I will dream a good dream and have a good desire for it to prosper and do very well along with the both of you. Les deseo lo mejor y ademas mucha suerte. I hope to see more of your blog in the future and I hope to be allowed to contribute to it some day. I too am a writer and I have much that I would love to share with you. Muchos Abrazoz para ustedes…. Jesus Suarez

  16. Patricia Davoren says:

    What a lyrical hug! The spirit of duende is certainly rooted in these beautiful twin souls. This is one of the most beautifully written inter’twin’ing of shared roots of nostalgia for a bygone era, mixed with current realities, that I have read. It evokes the first, and last, lines of John Donne’s short, but huge-breadth sentiment of, “No man is an island…for whom the bells tolls; it tolls for thee.” Yes, we are all linked by bridges—literal or emotional. It was a total sensorial feast to be at the banquet of two friends sharing their intimate and poetic communion.

  17. Rolando says:

    Nuestros padres hicieron lo correcto, los que se fueron y los que quedaron, era lo correcto para ellos en esa ventana de tiempo.
    Ahora es nuestro ” turno al bate “, Reconocemos los derechos de todos a pensar diferente y hemos aprendido a vivir con diferencias,
    Si , es nustro ” turno al bate ” , y no vamos a seguir el mismo viejo camino de intolerancia, venemos con amor y fortitud,Cuba asi nos llama, y decimos presente .

  18. Felix Orestes Suarez says:

    Hermoso, nostalgico ,conmovedor, escrupuloso, soñador, futurista, emprendedor este poema a dos manos del que todavia me quedan mas calificativos para elogiarle.
    Como necesita nuestra Cuba del intelecto que anda disgregado por el mundo y que si no nacio alli, al menos tiene a alguien en su arbol genealogico insertado en aquella geografia que sigue cosquilleando entre nuestras creadoras neuronas !!!.
    Ustedes no dudo, son pioneros en esta aventura literaria que puede resurgir en ese mundo que se ha ido perdiendo por la insensatez de algunos seres intolerantes.Pero no la dejaremos ir !!. Aqui estamos dispuestos a extraer de nuestras mullidas gavetas, toda letra que reviva ese tiempo que se perdio, pero que no ha dejado de mantener la impronta literaria en el corazon de cada hijo o descendiente de ese prodigio de Isla.
    Un abrazo y adelante, espero poder colaborar. La poesia sigue siendo la sabia de los sentimientos puros del ser humano. Gracias.

  19. Tony Marban says:

    What an amazing project, and what a tumultuous process for anyone who feels as you – and I – do.

    How can someone like me, a 52 year old US-born man who’s never set foot on the island, pine so much for a homeland that can’t be as I imagine it or as my parents experienced it? I don’t have an answer for that, but it soothes me to feel connected to the island that produced my grandmother, my parents, and all who shared the Cuba stories of my childhood. And I continue to pine for it.

    I think back to tales of impossible natural beauty, and hard-fought progress attained through immense family sacrifice. And, while I know that Cuba can never be what it was to them in the 1950’s, I feel a need to at least observe and know the ruins of their precious roots. I know that the newer Cuba has paved over much of the landscape of their memories, but to find what may remain is very appealing.

    Yet, I’m a US citizen, and one who has acclimated as deeply to the American system as anyone could while retaining their Cuban heritage. I am proud to be American, but I will always be torn by my dual ancestry. I will always favor Cuban food for comfort and the island’s music that speaks to my soul. And I can’t help but feel fractured.

    So, I celebrate the bridge you are building. Your project may not just unite those separated by 90 miles of water but to joining fragmented halves in people like me. Thank you for the journey.

  20. Beautiful idea. My husband, Tico Torres and I would love to collaborate with you on this project in some way. Please let us know if there is anything we can do. Please check out our exhibition at the Museum of Art & Design at the Freedom Tower in Miami entitled, Cuba Out of Cuba. A series of portraits of Cubans living outside the island that we’ve been working on for 22 years now.
    All the very best, Alexis & Tico

  21. Diana S. says:

    As a non-Cuban, but daughter of an immigrant who had to flee his childhood home because of communism in Romania/Hungary, I too feel what is expressed in this dialogue of poetry between Richard and Ruth. Thank you for expressing emotions associated with loss- of any kind.

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